Alcanzar la sabiduría

Alguna vez le pregunté a una de esas personas que uno le podría llamar sabio y no siempre por sus palabras más bien por sus silencios. ¿Cómo se alcanza la sabiduría? Y esto fue lo que contesto: 

 

“Si. Yo puedo ayudarte a encontrar la sabiduría, pero no de la forma en que tu crees, en realidad todo lo que se ha cruzado en tu camino (y eso me incluye a mi) y se cruzará te mostrará el camino de la sabiduría, si tus ojos están abiertos a observar lo invisible y aceptar mi respuesta, de que nada ni nadie te puede hacer más sabio pero todo forma parte de tu sabiduría”.
En ese momento quedé muy confundido y algo inquieto, porque la respuesta no era la que yo esperaba….. Pero no había notado que en realidad esa incomodidad y molestia que el maestro me había provocado era una señal de que había crecido de alguna manera, en ese instante…. -No hay crecimiento sin dolor-. Uno necesita estar incomodo para moverse y darse cuenta que todas las circunstancias de nuestra vida están ahí para hacernos más sabios.  Te envío un saludo mágico y mis más sinceros deseos de que encuentres lo que jamás ha estado perdido. Armando Tell

Reflexiones de Armando Tell

 Nunca le pidas garantías al amor… el amor se mide por riesgos. 

No ames con cautela, si el dolor fue muy intenso,   significa que el amor también lo fue. 

Jamás te arrepientas de haber amado a quien no lo merecía. 

Ama sin esperar recibir nada a cambio.

No lo busques, algo que no está escondido no puede ser encontrado.

No confundas la palabra temor con amor… suenan casi igual sólo que la primera es más segura y te alejará de todo lo que te pueda lastimar, en cambio, la segunda seguro te provocará tristeza, dolor, añoranza y es experta en sacar las lágrimas más intensas. Pero el que probó está tristeza, dolor y el sabor de sus lágrimas puede presumir de que vivió y amó. 

Armando Tell.  

Oración de Gandhi. Armando Tell

Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. 
Si me das fortuna, no me quites la razón 
Si me das éxito, no me quites la humildad. 
Si me das humildad, no me quites la dignidad 
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo. 
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso. 
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. 
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza. 
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso, si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar. 

¡Señor…..si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí ! Gandhi venga-5.jpg