La breve distancia que existe entre los labios de dos enamorados…
La breve distancia que existe entre los labios de dos enamorados puede ser más larga que la distancia entre dos galaxias. Armando Tell
Hoy en día vivimos en una era llamada “Globalización” en donde los países acortan su distancia a segundos gracias al internet, faxes, teléfonos portátiles, etc. Pero por otro lado los seres humanos están más distantes que nunca; Nos dirigimos a las personas por conveniencia, hemos perdido el interés por las personas que nos rodean y hasta le damos más importancia a la gente que nos lástima que la que nos Ama. Hacemos invisibles las cosas que verdaderamente importan; Y es porque sólo pensamos en nosotros. Tienes que empezar a ser más invisible para que las cosas invisibles (las que más importan) se manifiesten. Armando Tell
Alcanzar la sabiduría
Alguna vez le pregunté a una de esas personas que uno le podría llamar sabio y no siempre por sus palabras más bien por sus silencios. ¿Cómo se alcanza la sabiduría? Y esto fue lo que contesto:
Reflexiones de Armando Tell
Nunca le pidas garantías al amor… el amor se mide por riesgos.
No ames con cautela, si el dolor fue muy intenso, significa que el amor también lo fue.
Jamás te arrepientas de haber amado a quien no lo merecía.
Ama sin esperar recibir nada a cambio.
No lo busques, algo que no está escondido no puede ser encontrado.
No confundas la palabra temor con amor… suenan casi igual sólo que la primera es más segura y te alejará de todo lo que te pueda lastimar, en cambio, la segunda seguro te provocará tristeza, dolor, añoranza y es experta en sacar las lágrimas más intensas. Pero el que probó está tristeza, dolor y el sabor de sus lágrimas puede presumir de que vivió y amó.
Armando Tell.
Oración de Gandhi. Armando Tell
Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso, si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor…..si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí ! Gandhi 


